No me enojo demasiado.
(I don't get mad too much.)
Esta cita sugiere un enfoque tranquilo y sereno ante los desafíos de la vida, enfatizando la moderación emocional y la paciencia. Al no permitir que la ira controle las reacciones, uno puede mantener mejores relaciones y procesos de toma de decisiones. Refleja una comprensión de que mantener la compostura a menudo conduce a resultados más constructivos y a paz personal. Cultivar esa serenidad puede ser un rasgo valioso tanto en contextos personales como profesionales, fomentando la resiliencia y la empatía.