No me gusta mirarme a mí mismo. No puedo entrar en la historia; Soy demasiado crítico.
(I don't like to watch myself. I can't get into the story; I'm too critical.)
Esta cita destaca el desafío común que enfrentan muchos artistas: ser sus propios críticos más duros. Mirarse a uno mismo en la pantalla puede evocar sentimientos de desconexión o insatisfacción debido a estándares autoimpuestos. Subraya la importancia de la autoaceptación y la lucha por disfrutar del trabajo de uno sin analizar demasiado cada detalle.