Pensé que mi cuerpo siempre sería capaz de repararse a sí mismo. Creo que todos nosotros creemos eso, hasta que empiezas a envejecer y a sufrir el deterioro de las articulaciones.
(I figured my body always would be able to repair itself. I think all of us believe that - until you begin to age and get hit with deteriorating joints.)
Esta cita refleja una experiencia humana común: la suposición de una resiliencia perpetua en nuestros cuerpos. Muchos de nosotros damos por sentada la capacidad natural de nuestro cuerpo para sanar y recuperarse, y solo nos damos cuenta de sus límites cuando el envejecimiento o las lesiones pasan factura. Destaca la realidad, a menudo inesperada, del envejecimiento, recordándonos que debemos apreciar la salud mientras podamos y tal vez ajustar nuestras expectativas sobre la capacidad física con el tiempo. Aceptar estos cambios puede conducir a un enfoque más consciente de nuestra salud y bienestar, enfatizando el mantenimiento y la adaptación en lugar de la resistencia al envejecimiento.