Soy muy duro conmigo mismo a la hora de ceñirme a los planes y llevar a cabo las cosas.
(I'm really hard on myself about sticking to plans and seeing things through.)
Es común exigirnos estándares elevados, especialmente cuando se trata de cumplir compromisos. Ser duro consigo mismo puede generar motivación y disciplina, pero también puede generar estrés y autocrítica si somos demasiado exigentes. Encontrar un equilibrio entre el autoestímulo y la responsabilidad es clave para mantener la motivación sin dañar la autoestima. Reconocer el progreso, perdonar los reveses y celebrar los pequeños éxitos puede ayudar a fomentar una mentalidad más saludable sobre el cumplimiento de los planes y la realización de tareas.