Yo digo que la dulce ciencia es golpear y no ser golpeado.
(I say the sweet science is to hit and not get hit.)
Esta cita enfatiza la estrategia central del boxeo y los deportes de combate: precisión ofensiva combinada con habilidad defensiva. La atención se centra en afirmar el dominio mediante ataques efectivos y al mismo tiempo mantener la seguridad evitando contraataques. Destaca la importancia de la técnica, el tiempo y la conciencia, recordando a los luchadores que la victoria a menudo depende no sólo del poder sino de una acción inteligente y controlada. El concepto también resuena con principios de vida más amplios: el éxito a menudo proviene de equilibrar la asertividad con la precaución y saber cuándo actuar y cuándo reprimirse.