En el libro de Alexander McCall Smith, "The Saturday Big Tent Wedd Party", surge una pregunta que invita a la reflexión sobre la existencia de fantasmas. La cita enfatiza la idea de que si los humanos pueden tener presencias espirituales o fantasmas, entonces es lógico que otras entidades u objetos puedan poseerlos también. Esto desafía la noción de singularidad humana al experimentar a los lectores sobrenaturales e invitando a reflexionar sobre la naturaleza de la existencia y la conexión entre todas las cosas vidas y no vivas.
Esta reflexión sobre fantasmas sirve para expandir el concepto de lo sobrenatural más allá de la humanidad, lo que sugiere una esencia compartida entre varias formas de vida y objetos inanimados. Invita a una reevaluación de lo que significa tener un alma o espíritu, proponiendo que quizás todo en el universo comparte una parte en el misterio de la existencia, mereciendo el reconocimiento y la exploración.