Nunca he tenido la costumbre de mirar atrás.
(Never been in the habit to look back.)
Esta cita enfatiza la importancia de centrarse en el presente y el futuro en lugar de insistir en el pasado. Al no mirar hacia atrás habitualmente, se pueden evitar arrepentimientos o distracciones innecesarias, fomentando una mentalidad prospectiva que fomenta el crecimiento y la resiliencia. Sugiere una mentalidad de progreso y determinación, instando a las personas a dejar atrás lo que no se puede cambiar y concentrarse en lo que está por delante.