Dado que toda vida es inútil, entonces la decisión de existir debe ser la más irracional de todas.
(Since all life is futility, then the decision to exist must be the most irrational of all.)
Esta cita profundiza en el nihilismo existencial, cuestionando el propósito mismo de la existencia en un universo aparentemente inútil. Sugiere que reconocer el inherente sinsentido de la vida hace que la elección de vivir parezca irracional, desafiándonos a confrontar la profundidad de nuestras creencias sobre el significado y el propósito. Estas reflexiones a menudo evocan sentimientos de desesperación, pero también una oportunidad para reevaluar qué hace que valga la pena vivir más allá de las nociones tradicionales de propósito.