Deja de tomar fotografías y comienza a experimentar la vida.
(Stop taking pictures and start experiencing life.)
Esta cita destaca la importancia de sumergirse verdaderamente en los momentos de la vida en lugar de simplemente capturarlos a través de una lente. Si bien las fotografías pueden preservar recuerdos, no deberían reemplazar la experiencia y la presencia genuinas. Estar constantemente detrás de una cámara puede impedirnos involucrarnos plenamente con nuestro entorno y las personas que nos rodean. Es un recordatorio de estar presente, saborear los matices de la vida y priorizar vivir antes que registrar cada aspecto. Al hacerlo, cultivamos una conexión más rica y significativa con nuestras experiencias.