Los ataques de los que he sido objeto han roto en mí la fuente de la vida... La gente no se da cuenta de lo que se siente al ser insultada constantemente.
(The attacks of which I have been the object have broken the spring of life in me... People don't realize what it feels like to be constantly insulted.)
Esta cita destaca el profundo costo emocional que el acoso y los insultos persistentes pueden tener en un individuo. Subraya cómo esa negatividad continua puede agotar la vitalidad y el espíritu de una persona, a menudo sin que los extraños lo noten. Nos recuerda que debemos considerar el impacto que nuestras palabras y acciones tienen en los demás y enfatiza la importancia de la empatía y la bondad. Reconocer el sufrimiento silencioso detrás del comportamiento externo de alguien puede fomentar un ambiente más compasivo donde las personas se sienten valoradas y comprendidas.