El hombre más feliz es aquel que sabe relacionar el final y el comienzo de su vida.
(The most happy man is he who knows how to bring into relation the end and beginning of his life.)
Esta cita destaca la importancia de la armonía y la comprensión en la vida. La verdadera felicidad surge de reconocer que las diversas etapas y experiencias de la vida están interconectadas, lo que permite a la persona encontrar significado y coherencia en su viaje. Al vincular el principio y el final, uno puede cultivar un sentido de propósito y aceptación, reduciendo la ansiedad de las incertidumbres de la vida. Esta conciencia fomenta una perspectiva equilibrada, donde cada fase enriquece a la otra, fomentando la paz interior y la satisfacción. Nos recuerda que la felicidad no se trata únicamente de logros externos sino también de nuestra forma de pensar y nuestra capacidad para encontrar la unidad dentro del continuo de la vida.