El problema con las elecciones es que cualquiera que desee un cargo lo suficiente como para postularse para él probablemente no debería tenerlo. Y cualquiera que no desee un cargo lo suficiente como para postularse para él probablemente tampoco debería tenerlo. Los cargos gubernamentales deben recibirse como el regalo de Navidad de un niño, con sorpresa y deleite. En lugar de eso, generalmente se recibe como un diploma, un anticlímax que nunca parece valer la pena para ganarlo.
(The problem with elections is that anybody who wants an office badly enough to run for it probably shouldn't have it. And anybody who does not want an office badly enough to run for it probably shouldn't have it, either. Government office should be received like a child's Christmas present, with surprise and delight. Instead it is usually received like a diploma, an anticlimax that never seems worth the struggle to earn it.)
El libro "Empire" de Orson Scott Card presenta una visión que invita a la reflexión sobre la naturaleza de las elecciones y los individuos que aspiran a cargos públicos. Sugiere que aquellos que buscan desesperadamente el poder tal vez no sean aptos para ostentarlo, ya que su afán podría surgir de un deseo de autoridad más que de un servicio público genuino. Por el contrario, las personas que carecen de ambición para esos puestos también podrían no estar calificadas, lo que indica una relación compleja entre el deseo, la capacidad y las responsabilidades de la gobernanza.
Card enfatiza que se debe acercarse a la oficina gubernamental con alegría y sorpresa, similar a recibir un regalo preciado. Sin embargo, la realidad es que a menudo se siente más como un logro laborioso que deja a quienes lo reciben con una sensación anticlimática. Esta perspectiva critica el estado actual de la ambición política y las motivaciones detrás de postularse para un cargo, instando a una reevaluación de cómo percibimos y preparamos a nuestros líderes.