La teoría del aislamiento de ciertas tareas en ciertos hemisferios del cerebro sugiere que ni siquiera debería poder hablar, y mucho menos escribir.
(The theory of isolation of certain tasks in certain hemispheres of the brain suggests I shouldn't even be able to speak, never mind write.)
Esta cita destaca la notable complejidad y redundancia incorporadas en nuestro cerebro. Incluso si ciertas funciones están localizadas en hemisferios específicos, las redes interconectadas del cerebro a menudo permiten compensación y adaptabilidad. Subraya cómo nuestras capacidades para comunicarnos, ya sea hablando o escribiendo, son resilientes y multifacéticas, desafiando los modelos simplistas de localización cerebral. Esta resiliencia es un testimonio de la sofisticación del cerebro y de la increíble capacidad de la mente humana para adaptarse y superar las limitaciones estructurales.