El teatro fue mi primer amor. No puedo sacarme el teatro. Y no quisiera. Para mí es mi hogar.
(Theatre was my first love. I can't take the theatre out of me. And I wouldn't want to. To me, it's home.)
Esta cita resume maravillosamente la conexión profundamente arraigada que uno puede desarrollar con su pasión, específicamente las artes escénicas. El artista describe el teatro no sólo como una profesión o un pasatiempo, sino como una parte intrínseca de su identidad, algo que da forma a su sentido de sí mismo y les proporciona un sentido de pertenencia. La frase "primer amor" sugiere que, al igual que un romance sincero, el teatro introdujo una profunda sensación de alegría, emoción y propósito en una etapa temprana de su vida. Con el tiempo, este amor perduró, convirtiéndose en parte inseparable de su ser, hasta el punto de que 'no pueden quitarme el teatro'. Esto indica que su participación en el teatro influye en sus pensamientos, sentimientos y quizás incluso en su visión del mundo. Además, la afirmación "Y no quisiera" significa una apreciación y aceptación genuina de esta identidad: no hay ningún deseo de separarse o distanciarse de su pasión. Finalmente, equiparar el teatro con el hogar invoca una sensación de comodidad, seguridad y autenticidad, lo que implica que en el ámbito del teatro encuentran un refugio similar al santuario que uno podría encontrar en su hogar. Esta reflexión subraya cómo las pasiones, cuando realmente están entretejidas en la esencia de quiénes somos, se convierten en una parte vital y duradera de nuestras vidas. Destaca la importancia de abrazar lo que amamos, reconociéndolo como algo más que un simple pasatiempo, sino como un elemento central de nuestra identidad y bienestar.