En su libro "Venta con facilidad: el ciclo de ventas de cuatro pasos que se encuentra en todas las transacciones comerciales exitosas", Chris Murray enfatiza las cualidades esenciales que deben poseer los vendedores efectivos. Destaca la importancia de rasgos como la humildad, la honestidad, la integridad y la empatía, que forman la base de las interacciones de ventas exitosas. Tales características no solo ayudan a generar confianza con los clientes, sino que también fomentan relaciones a largo plazo.
Murray también subraya la importancia de tener una ética de trabajo sólida. Argumenta que un enfoque diligente asegura que los profesionales de ventas completen sus tareas y satisfagan las necesidades de sus clientes. Al combinar estas cualidades personales con un fuerte compromiso con su trabajo, los vendedores pueden lograr un mayor éxito e impactar positivamente a sus organizaciones.