Lo que he aprendido es que no es necesario esforzarse por alcanzar la perfección, pero sí hay que esforzarse por ser un gran trabajador.
(What I've learned is you don't have to strive for perfection, but you do have to strive to be a very hard worker.)
Esta cita enfatiza la importancia de la dedicación y el esfuerzo por encima de la búsqueda de la perfección. A menudo, las personas quedan paralizadas por el miedo a no ser perfectas, lo que puede obstaculizar el progreso. El crecimiento genuino proviene del trabajo duro y constante y de la perseverancia, entendiendo que los errores y las imperfecciones son parte del proceso de aprendizaje. Adoptar una ética de trabajo centrada en el esfuerzo en lugar de en la perfección conduce a un éxito y un desarrollo personal más sostenibles.