¿Vas a arrodillarte y suplicar por tu vida, viejo? El abad Mortimer miró con calma los ojos salvajes de Cluny. —Nunca doblaré la rodilla por mí mismo. Sin embargo, si pensara que puedo salvar la vida de uno de mis amigos, con mucho gusto me arrodillaría. Pero te conozco, Cluny, mejor que tú mismo. No hay ni una pizca de piedad o misericordia en tu corazón, sólo un ardiente deseo de venganza. Por tanto, no me arrodillaré ante aquel que está consumido por el mal.
(Are you going to go down on your knees and beg for your life, old one?"Abbot Mortimer stared calmly into Cluny's savage eye. "I will never bend my knee on my own behalf. However, if I thought I could save the life of one of my friends I would gladly fall down on both knees. But I know you, Cluny, better than you know yourself. There is not a scrap of pity or mercy in your heart, only a burning desire for vengeance. Therefore, I will not kneel to one who is consumed by evil.)
En este extracto de "Redwall" de Brian Jacques, el abad Mortimer se mantiene firme frente al amenazador Cluny. Transmite sus principios inquebrantables, negándose a suplicar por su propia vida como muestra de fuerza e integridad. El carácter de Mortimer es de convicción; está dispuesto a humillarse sólo por el bien de sus amigos, demostrando la importancia de la lealtad sobre la autoconservación.
Además, la visión de Mortimer sobre el carácter de Cluny revela una profunda comprensión de la naturaleza humana. Reconoce la falta de piedad de Cluny y su implacable sed de venganza, dejando claro que no se someterá al mal. Este encuentro destaca los temas del coraje, la amistad y los dilemas morales que se enfrentan en la lucha entre el bien y el mal.