Las armas desalientan y mantienen atemorizados al invasor y al saqueador, y preservan el orden en el mundo así como la propiedad... Se producirían horribles daños si los respetuosos de la ley fueran privados de su uso.
(Arms discourage and keep the invader and plunderer in awe, and preserve order in the world as well as property... Horrid mischief would ensue were the law-abiding deprived of the use of them.)
Esta cita subraya el papel vital que desempeñan la defensa armada y la posesión de armas en el mantenimiento de la estabilidad y el orden de la sociedad. El argumento presentado se basa en la idea de que la existencia de armas sirve como elemento disuasorio contra invasores y criminales, previniendo efectivamente el caos y el desorden. Cuando los ciudadanos respetuosos de la ley tienen los medios para defenderse a sí mismos y a su propiedad, se crea un equilibrio de poder que desalienta los actos ilícitos y la intrusión de amenazas externas o internas. La frase "las armas desalientan y atemorizan al invasor y al saqueador" capta elocuentemente la noción de que la mera presencia de armas puede actuar como salvaguardia, fomentando una sensación de seguridad y preservando la armonía social. Sugiere que el desarme podría tener consecuencias peligrosas, llevando a una mayor vulnerabilidad y caos, o como dice vívidamente la cita, "horribles travesuras". La perspectiva se alinea con el pensamiento liberal clásico, enfatizando los derechos individuales y la importancia de la autodefensa para prevenir la tiranía y el desorden. Este punto de vista invita a reflexionar sobre la relación entre autoridad, libertad personal y seguridad: si bien una dependencia excesiva de la aplicación de la ley y de la ley por sí solas puede a veces ser insuficiente, la capacidad de defensa armada puede servir como una capa fundamental de protección social. En última instancia, la cita aboga por el papel responsable y reconocido de las armas dentro de una sociedad libre, afirmando que son fundamentales para mantener tanto la estabilidad social como los derechos de propiedad, preservando así la paz y el orden en medio de un posible caos o invasión.