Que un actor tenga un papel por el que es reconocido y recordado a lo largo de los años, es inusual. Es una suerte que suceda una vez, y es una suerte que a mí me haya pasado un par de veces.
(For an actor to have a role that they're recognized and remembered for over the years, it's unusual. It's very lucky if it happens once - and it's luck that it's happened to me a couple of times.)
Esta cita destaca la rareza y la casualidad que implica lograr un reconocimiento duradero en la actuación. Curtis Armstrong subraya lo afortunado que es que los artistas sean recordados por roles específicos, y enfatiza que ese éxito es a menudo una cuestión de suerte y no únicamente de talento o esfuerzo. Refleja humildad y aprecio por la naturaleza impredecible de la fama, recordando a los aspirantes a actores que el reconocimiento extraordinario es extraordinario y no está garantizado. Aceptar un elemento de suerte fomenta la resiliencia y la humildad en la búsqueda de esfuerzos artísticos.