En mi corazón sólo soy una camarera afortunada.
(In my heart I'm just a lucky waitress.)
Esta cita captura maravillosamente la humildad y la gratitud de alguien que encuentra alegría y suerte en su rol cotidiano. Nos recuerda que la satisfacción y la felicidad a menudo tienen su origen en la apreciación de nuestras circunstancias actuales, por simples que parezcan. El reconocimiento de su suerte por parte del orador refleja una perspectiva positiva que valora los momentos más pequeños y el sentido de propósito que se encuentra en el servicio. Esta perspectiva nos anima a valorar nuestros viajes y reconocer lo bueno de nuestras vidas, independientemente de las expectativas de grandeza de la sociedad.