Desde que tenía tres o cuatro años dibujé todo el tiempo. Dibujó todo el tiempo, cada segundo.
(From the time I was three or four years old, I drew all the time. Drew all the time, every second.)
Esta cita destaca la pasión innata y la dedicación incansable de un individuo hacia su oficio. Sugiere que un amor profundamente arraigado por el arte puede definir la primera infancia y continuar durante toda la vida, moldeando en última instancia su identidad. Este compromiso inquebrantable a menudo conduce a la maestría y la realización personal, enfatizando la importancia de la perseverancia y la práctica continua. También nos inspira a perseguir lo que amamos con perseverancia, recordándonos que las primeras pasiones pueden convertirse en actividades para toda la vida.