Creo que el engaño... Hay algo extraño en engañar a la gente para ganarse la vida, pero en última instancia, es una profesión notablemente honesta, si lo piensas bien. Si violas ese código y dices que no estás usando trucos de cámara, y luego lo haces, en realidad creo que es un problema moral grave.
(I do think deception... There's something kind of odd about tricking people for a living, but ultimately, it's a remarkably honest profession, when you think about it. If you violate that code, and you say you're not using camera tricks, and then you do, I actually think that's a kind of serious moral issue.)
Esta cita destaca la paradoja inherente a las profesiones que se basan en el engaño, como la magia o la ilusión. Sugiere que existe honestidad al defender límites y códigos de conducta claros; reconocer abiertamente el engaño puede ser más honesto que fingir que no se utilizan trucos. Cuando los profesionales ignoran estas promesas no escritas a su audiencia, surgen preocupaciones éticas sobre la transparencia y la integridad. En última instancia, la cita suscita una reflexión sobre la importancia de la honestidad en el entretenimiento y las implicaciones morales de difuminar la línea entre la verdad y la ilusión.