No sé nada sobre la suerte. Nunca he apostado por ello y tengo miedo de la gente que lo hace. La suerte para mí es otra cosa: trabajo duro y darme cuenta de qué es una oportunidad y qué no.
(I don't know anything about luck. I've never banked on it and I'm afraid of people who do. Luck to me is something else: hard work and realizing what is opportunity and what isn't.)
Esta cita enfatiza la importancia del esfuerzo personal y el discernimiento sobre la dependencia de la suerte. Desafía la creencia común de que el éxito es en gran medida una cuestión de suerte y, en cambio, promueve una mentalidad basada en la diligencia y la conciencia. El orador sugiere que la suerte a menudo se concibe erróneamente como algo que está fuera de nuestro control, pero personalmente la ve entrelazada con cualidades como el trabajo duro y la capacidad de reconocer oportunidades. Esta perspectiva anima a las personas a centrarse en sus acciones, su perseverancia y su percepción en lugar de esperar golpes de suerte. Al valorar el esfuerzo por encima de la suerte, queda claro que el logro suele ser el resultado de un trabajo constante y un pensamiento estratégico. El mensaje también contiene un elemento de escepticismo hacia quienes dependen de la suerte, lo que implica que esa dependencia podría carecer de dignidad o mérito genuino. En última instancia, esta perspectiva permite a las personas apropiarse de sus viajes y desarrollar habilidades que aumentan sus posibilidades de éxito, en lugar de esperar pasivamente buena suerte. Aboga por una actitud proactiva, viendo la oportunidad como algo que debe identificarse y aprovecharse mediante conciencia y esfuerzo. En un sentido más amplio, la cita nos recuerda que el dominio sobre nuestro propio destino a menudo está bajo nuestro control (a través de la perseverancia, el discernimiento y la acción deliberada) y no solo por el azar.