Me pongo un poco triste cuando miro todas mis revistas y pienso en cómo en un momento me impresionó mucho más una determinada editorial de moda, o cómo siento que ya no puedo identificarme con estar tan entusiasmado con la moda. Tal vez sea estar hastiado, pero honestamente me gusta eso ahora, cuando algo es realmente bueno, me siento más afectado por ello.
(I get kind of sad when I look at all of my magazines and think about how at one time I was much more impressed with a certain fashion editorial, or how I feel like I can't really relate to being that excited about fashion anymore. Maybe it's being jaded, but I honestly like that now, when something's really good, I feel more affected by it.)
Esta cita refleja un cambio profundo en la forma en que experimentamos y nos relacionamos con el arte y las tendencias a lo largo del tiempo. Capta la transición del asombro y el asombro juvenil, donde todo parece fresco y emocionante, a una apreciación más matizada que tal vez viene con la madurez o la exposición. Inicialmente, la moda podría haber sido una fuente de inspiración, entusiasmo y aspiración, y cada editorial parecía potencialmente una revelación. Sin embargo, con el tiempo, ese entusiasmo inicial puede desvanecerse o ser reemplazado por una sensación de hastío, que muchas personas encuentran a medida que acumulan experiencias y desarrollan una visión más crítica. Curiosamente, este hastío no es necesariamente negativo; el orador reconoce una respuesta emocional más profunda y genuina ante un trabajo verdaderamente excepcional. Cuando algo va más allá del simple hecho de ser "bueno" y realmente los conmueve, adquiere más importancia, probablemente porque atraviesa esa capa de saturación de mediocridad. Sugiere que la apreciación auténtica requiere más esfuerzo y una sensibilidad más refinada. Esta perspectiva resuena con la idea de que la madurez en el gusto implica discernir el valor de manera más crítica, pero también que lograr una conexión genuina con el arte, la moda u otras expresiones culturales se vuelve más gratificante cuando resuena genuinamente. En general, retrata un cambio de la admiración superficial al compromiso significativo, destacando la importancia de la profundidad sobre las impresiones fugaces.