Se habían reído de mí toda mi vida en la escuela y nunca pensé en ello como una vocación. Quiero decir, comencé como soldado y luego entré a la universidad pensando que iba a ser periodista, pero la comedia se me vino encima y me exigió seguirla.
(I had been laughed at my whole life through school, and I never really thought of it as a vocation. I mean, I started off as a soldier, and then I went into the university thinking I was going to be a journalist, but comedy kind of fell on my head and demanded I pursue it.)
Esta cita destaca cómo caminos inesperados pueden definir nuestras carreras y pasiones. El viaje de Rhys Darby de soldado y estudiante universitario a comediante subraya la importancia de aceptar las sorpresas de la vida y seguir lo que realmente nos llama. Sirve como recordatorio de que, a veces, nuestra verdadera vocación es algo con lo que tropezamos en lugar de planificarlo, y estar abierto al cambio puede conducirnos a un éxito satisfactorio e imprevisto.