No soy ni millennial ni hipster.
(I'm neither a millennial nor a hipster.)
Esta afirmación refleja un deseo de definirse fuera de las etiquetas y estereotipos generacionales comunes. Insinúa un sentido de individualidad y tal vez una frustración por estar encasillado en tendencias o categorizaciones superficiales. En la sociedad actual, donde los grupos sociales a menudo moldean las percepciones, afirmar esa postura puede ser una forma de enfatizar la identidad personal más allá de las etiquetas. Alienta a aceptar la singularidad y resistir las expectativas sociales de ajustarse a identidades generacionales específicas, fomentando una autoconciencia más auténtica.