Monté un espectáculo tan bueno, la historia es escandalosa y la gente no quiere escuchar que soy básicamente un ser humano razonable. Mientras me siga publicando, seguiré actuando de manera exuberante.
(I put on such a good show, the story is outrageous, and people don't want to hear that I'm basically a reasonable human being. As long as it continues to get me print, I'll continue to perform in an exuberant manner.)
Esta cita destaca la artificialidad que suele estar presente en las personas públicas. El hablante admite haber realizado comportamientos exagerados para atraer atención y publicidad, a pesar de ser fundamentalmente racional y normal. Subraya el conflicto entre la identidad genuina y la imagen proyectada para la fama o la notoriedad. El deseo de atención de los medios parece pesar más que la autenticidad personal, lo que revela la naturaleza performativa de las figuras públicas. Este tipo de comentarios suscita una reflexión sobre la autenticidad en una cultura impulsada por los medios y sugiere que, a veces, ser uno mismo no genera suficiente interés o beneficio. En general, comenta los compromisos asumidos en materia de visibilidad y la importancia otorgada a la validación externa.