Nunca he ofrecido cupones ni ofertas. No soy lo suficientemente sofisticado como para preparar sopas o ensaladas, desayunos calientes o batidos.
(I've never offered coupons or deals. I'm not fancy enough to do soup or salads, hot breakfasts, or smoothies.)
Esta cita refleja una filosofía de sencillez y autenticidad en los negocios. Al evitar tácticas promocionales como cupones y ofertas, el orador enfatiza la importancia de centrarse en la calidad y las ofertas genuinas en lugar de depender de los descuentos. Su mención de no ser "lo suficientemente elegante" para ofrecer ciertos artículos sugiere un compromiso con la sencillez y mantenerse fiel a sus raíces, posiblemente valorando la coherencia por encima de la moda. Resuena con la idea de que el éxito no requiere necesariamente un marketing llamativo o un menú extenso, sino más bien un sentido claro de identidad y propósito.