Si eres un músico que ha lanzado álbumes, tal vez sería morbosamente interesante saber cuánto te deberían si todos los que ahora tienen tu música hubieran comprado tu disco.
(If you are a musician who has released albums, it would perhaps be morbidly interesting to know how much you would be owed if everyone who now has your music had actually bought your record.)
Esta cita destaca la disparidad, a menudo invisible, entre el consumo de música y los ingresos de los artistas. Incita a reflexionar sobre el valor del arte y cómo los hábitos de consumo pueden distorsionar el verdadero valor del trabajo creativo. La idea de calcular los ingresos adeudados subraya la importancia de una compensación justa y quizás critica la forma en que el intercambio digital y la piratería afectan financieramente a los músicos. Nos recuerda que el arte es valioso y que la forma en que consumimos música puede tener implicaciones significativas para quienes la crean, beneficiando a menudo desproporcionadamente a los intermediarios más que a los propios artistas.