Si tuvieras una batería realmente buena, no importaría que por la noche se ponga el sol y que a veces el viento deje de soplar. Pero por el momento, la tecnología de baterías no es lo suficientemente buena como para usarla a escala de servicios públicos.
(If you had a really good battery, it wouldn't matter that the sun goes down at night and the wind stops blowing sometimes. But at the moment, battery technology is nowhere near good enough to use at utility scale.)
La declaración de Nathan Myhrvold resume un desafío fundamental en la transición a la energía renovable: el almacenamiento de energía. Las fuentes renovables como la solar y la eólica son inherentemente intermitentes y producen energía sólo bajo ciertas condiciones. El optimismo aquí radica en la posibilidad de que una batería ideal de alto rendimiento pueda eliminar estos problemas al almacenar el excedente de energía para su uso en cualquier momento, desvinculando efectivamente la producción de energía de los períodos de consumo. Esto revolucionaría las redes eléctricas y permitiría un uso generalizado y fiable de la energía renovable. Sin embargo, la honestidad de Myhrvold sobre las tecnologías de baterías actuales fundamenta esta afirmación en la realidad. La tecnología de baterías actual lucha con factores como el costo, el ciclo de vida, la densidad de energía y la escalabilidad, lo que la hace insuficiente para la deposición a escala de servicios públicos. Esta observación me empuja a reconocer el papel vital de la innovación en el sector del almacenamiento de energía. Los avances en los materiales, el diseño y los métodos de almacenamiento alternativos de las baterías son fundamentales para superar el problema de la intermitencia y garantizar un futuro energético sostenible. Además, la cita invita a una reflexión más amplia sobre la adaptabilidad de nuestra infraestructura energética y la necesidad de políticas de apoyo e inversiones destinadas a acelerar los avances tecnológicos. También destaca la interconexión de la ciencia, la tecnología y las políticas para una acción climática eficaz: sin mejoras en la tecnología de baterías o soluciones análogas, el cambio hacia una economía energética sostenible sigue siendo un desafío formidable. En última instancia, la visión de Myhrvold subraya una brecha significativa que nosotros, como sociedad, debemos abordar de manera reflexiva y urgente para hacer realidad la plena promesa de los recursos energéticos renovables.