No es un secreto que Ted Cruz no es mi primera opción para la nominación republicana a la presidencia. Su petulante afecto de Poindexter, su zalamería, su mojigatería y su desvergüenza general me irritan. No hay duda de que es inteligente, pero si bien la inteligencia es necesaria, no es necesariamente suficiente.
(It's not a secret that Ted Cruz isn't my first choice for the Republican nomination for president. His smug Poindexter affect, his smarm, sanctimony, and general derpiness all grate on me. There's no doubt he's smart, but while smart is necessary, it's not necessarily sufficient.)
El orador expresa abiertamente su disgusto personal por Ted Cruz, destacando rasgos específicos como la arrogancia, la presunción y la mojigatería. Reconocen la inteligencia de Cruz, pero sugieren que la inteligencia por sí sola no justifica apoyo o admiración. Esta crítica sincera subraya la importancia del carácter y la conducta genuinos en el liderazgo, más allá del simple intelecto. También refleja una visión escéptica de las personas políticas que priorizan la lisonja y el afecto sobre la autenticidad y la integridad.
---Rick Wilson---