Las artes marciales deberían ser parte de la educación de todas las niñas.
(Martial arts should be part of every girl's education.)
Empoderar a las niñas con entrenamiento en artes marciales puede fomentar la confianza, la autodisciplina y la resiliencia. Fomenta la independencia y proporciona habilidades esenciales de autodefensa, que son vitales para su seguridad y crecimiento personal. La incorporación de las artes marciales en la educación de las niñas promueve la igualdad al desafiar los roles tradicionales de género y enfatizar la fuerza y la autosuficiencia. En última instancia, esto puede conducir a una generación de mujeres más segura y empoderada.