Ningún niño debe quedarse atrás; lo escuché del presidente Obama. Y aquí, decimos en América Latina, ningún país debe quedarse atrás.
(No child should be left behind - I've heard this from President Obama. And here, we say in Latin America, no country should be left behind.)
Esta cita destaca la importancia universal de una educación y oportunidades equitativas para todos los niños, independientemente de su origen o ubicación. Enfatiza la obligación moral de las sociedades y los gobiernos de garantizar que ningún joven sea marginado o ignorado en su camino hacia el desarrollo. La referencia a América Latina añade una perspectiva regional, demostrando que este principio trasciende fronteras y diferencias culturales. Inspira una responsabilidad colectiva para crear entornos inclusivos donde todos los niños puedan tener éxito, fomentando la esperanza de un futuro más justo y equitativo.