Nadie puede regalarte nada como bailarín. Tienes que ganártelo.
(No one can hand you anything as a dancer. You have to earn it.)
Esta cita enfatiza la importancia de la perseverancia y la autodeterminación en la búsqueda de la excelencia. El éxito en cualquier disciplina, especialmente en la danza, no se entrega gratuitamente; requiere dedicación, trabajo duro y esfuerzo continuo. Alienta a las personas a asumir la responsabilidad de su crecimiento y a mantenerse comprometidos con sus objetivos incluso cuando el progreso parece lento. Reconocer que los logros se obtienen fomenta la resiliencia y una sólida ética de trabajo, rasgos esenciales para superar los desafíos y alcanzar el máximo potencial.