Generalmente uno no se mira al espejo cuando está especialmente enojado; uno tiene mejores cosas que hacer, como pasear por el suelo o tirar cosas.
(One doesn't generally look into mirrors when one is especially angry; one has better things to do, like pace the floor or throw things.)
En "La espada azul" de Robin McKinley, la cita destaca la tendencia a evitar la autorreflexión en momentos de intensa emoción. Cuando surge la ira, las personas suelen centrarse en reacciones más inmediatas, como caminar nerviosamente o expresar su frustración mediante acciones físicas. Esto sugiere que la ira puede desviar la atención de la introspección y la autoconciencia.
La cita sirve como recordatorio de que los momentos de ira pueden nublar el juicio e impedirnos enfrentar nuestros propios sentimientos. En lugar de confrontar lo que nos molesta, podemos adoptar comportamientos que nos distraigan de la fuente de nuestro enojo. Las palabras de McKinley alientan a los lectores a reconocer la importancia de la reflexión, incluso en estados emocionales desafiantes.