Uno siempre debe mantener su conexión con el pasado y, sin embargo, alejarse incesantemente de él.
(One must always maintain one's connection to the past and yet ceaselessly pull away from it.)
Esta cita destaca el delicado equilibrio entre honrar nuestra historia y aceptar el cambio. Si bien nuestro pasado determina quiénes somos, aferrarnos demasiado puede obstaculizar el crecimiento. Al mantener una conexión con nuestras raíces, ganamos sabiduría y continuidad; sin embargo, alejarnos inesperadamente nos permite evolucionar, innovar y adaptarnos a nuevas circunstancias. Enfatiza la importancia de la flexibilidad en la identidad y la perspectiva, reconociendo que el progreso a menudo requiere abandonar creencias o tradiciones arraigadas. Lograr este equilibrio permite el desarrollo personal y una comprensión dinámica de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.