Una de las promesas que hacemos entre nosotros es que trataremos de recuperar nuestras bajas, tratar de no abandonar a nuestros muertos a los coyotes.
(One of the promises we make to one another is that we will try to retrieve our casualties, try not to abandon our dead to the coyotes.)
En el "encorvado de Joan Didion hacia Belén", el autor enfatiza la importancia de la solidaridad y la responsabilidad dentro de las relaciones humanas. Ella reflexiona sobre el tejido cultural y social que une a las personas, destacando el compromiso tácito de cuidarse entre sí, especialmente en tiempos de crisis o pérdida. Esta promesa implica una profunda sensación de lealtad y compasión que debería trascender las circunstancias individuales, asegurando que nadie se quede atrás durante los tiempos difíciles.
La conmovedora observación de Didion subraya la obligación moral de honrar y recordar a los que hemos perdido. Al afirmar que no debemos abandonar a nuestros muertos a los coyotes, ilustra poéticamente la necesidad de reconocer y recuperar nuestras víctimas, tanto literal como metafóricamente. Esto llama la atención sobre el valor de la memoria y la experiencia humana compartida, donde el acto de recuerdo se convierte en una parte esencial para mantener conexiones dentro de una comunidad.