Una de las cosas más raras que hace un hombre es hacer lo mejor que puede.
(One of the rarest things that a man ever does, is to do the best he can.)
Esta cita destaca la virtud, a menudo pasada por alto, de esforzarse al máximo. En un mundo donde el éxito y el reconocimiento son altamente valorados, es realmente raro hacer esfuerzos genuinos sin preocuparse por el resultado. Hacer lo mejor que uno puede refleja integridad, dedicación y respeto por uno mismo. Es un recordatorio de que la verdadera medida del carácter no reside sólo en los logros sino también en el esfuerzo constante y la sinceridad. Adoptar esta mentalidad puede conducir al crecimiento y la realización personal, fomentando una sensación de paz interior independientemente de los resultados externos.