La venganza es un poderoso motivador.
(Revenge is a powerful motivator.)
La venganza a menudo alimenta acciones y decisiones intensas, lo que a veces lleva a las personas a llegar a extremos extraordinarios. Si bien puede proporcionar una sensación temporal de justicia o alivio, también puede perpetuar ciclos de conflicto y sufrimiento. Comprender las emociones subyacentes detrás de la venganza puede conducir a respuestas más compasivas, liberarse de patrones destructivos y fomentar la curación.