La semántica, o estudio del significado, permaneció sin desarrollarse, mientras que la fonética progresó rápidamente e incluso llegó a ocupar el lugar central en el estudio científico del lenguaje.
(Semantics, or the study of meaning, remained undeveloped, while phonetics made rapid progress and even came to occupy the central place in the scientific study of language.)
Esta cita destaca una fascinante observación histórica sobre el desarrollo de la lingüística. Sugiere que los primeros esfuerzos científicos favorecieron los aspectos físicos del lenguaje, como los sonidos, sobre el estudio abstracto del significado. Este énfasis en la fonética refleja un período en el que comprender la producción del habla y la acústica se consideraba la puerta de entrada para descifrar el lenguaje mismo. Sin embargo, este cambio también subraya la importancia de la semántica, el estudio del significado, que a menudo recibe una atención menos inmediata pero que es crucial para comprender cómo los humanos comunican ideas complejas. La dinámica entre los sonidos físicos y los significados abstractos continúa dando forma a la investigación lingüística, demostrando que ambos son parte integral de una comprensión integral de los sistemas lingüísticos.