Había tenido un insomnio grave cuando acababa de salir de casa... Desde entonces sólo había tenido malas noches ocasionales. ¿Malo? ella pensó. ¿Por qué malo? Rara vez me siento mucho peor al día siguiente, excepto por una especie de irritabilidad moral que parece ir acompañada de la sensación de que debería haber pasado todas esas horas silenciosas durmiendo.
(She had had insomnia badly when she was fresh from Home.... She had had only occasional bad nights since then. Bad? she thought. Why bad? I rarely feel much the worse the next day, except for a sort of moral irritability that seems to go with the feeling that I ought to have spent all those silent hours asleep.)
La protagonista reflexiona sobre su experiencia con el insomnio tras un período de adaptación tras salir de casa. Al principio, sus noches de insomnio eran frecuentes y preocupantes, pero con el tiempo, sólo experimentó episodios ocasionales de insomnio. A pesar de esto, se cuestiona la gravedad de estas noches.
Se da cuenta de que el impacto del insomnio no es tan severo como cabría esperar. La mayoría de las mañanas no se siente relativamente afectada, aunque se manifiesta una persistente molestia moral por la idea de que está perdiendo el tiempo cuando podría estar durmiendo. Esta introspección revela su aceptación de su situación y una comprensión más profunda de sus propias necesidades.