La base de la tragedia es la impotencia del hombre ante la enfermedad, la guerra y la muerte; la base de la comedia es la impotencia del hombre ante la vanidad (la vanidad del amor, la codicia, la lujuria, el poder).
(The basis of tragedy is man's helplessness against disease, war and death; the basis of comedy is man's helplessness against vanity (the vanity of love, greed, lust, power).)
Esta cita resalta las distinciones fundamentales entre tragedia y comedia al enfatizar las vulnerabilidades humanas. La tragedia surge de nuestras inevitables luchas contra fuerzas universales e incontrolables como la enfermedad, el conflicto y la mortalidad, evocando empatía y reflexión. Por el contrario, la comedia surge de nuestras tendencias persistentes, a menudo absurdas, hacia la vanidad (como la búsqueda excesiva de amor, codicia, lujuria y poder) que pueden conducir a resultados humorísticos o irónicos. Reconocer estas debilidades humanas subyacentes nos ayuda a comprender los tonos y propósitos contrastantes de la tragedia y la comedia en el arte y la vida, ilustrando cómo nuestra susceptibilidad a diferentes aspectos de nuestra naturaleza da forma a nuestras mayores experiencias y expresiones.