Los movimientos que hago no los puedo reprimir porque, en ese momento, soy en realidad la idea que estoy interpretando y, naturalmente, me imagino a mis jugadores y a mis oyentes de acuerdo conmigo. Por supuesto, sé que mis gestos han sido ampliamente discutidos.
(The movements which I make I cannot possibly repress because, at the time, I am actually the idea I am interpreting, and naturally I picture my players and auditors as in accord with me. I know, of course, that my mannerisms have been widely discussed.)
Esta cita destaca la inseparabilidad de la expresión genuina y la interpretación personal. Sugiere que cuando alguien está profundamente comprometido con sus ideas o emociones, sus acciones reflejan naturalmente ese estado interior, a menudo desenfrenado. La mención de imaginar una audiencia o compañeros en armonía enfatiza la importancia de la autenticidad y la conexión en la comunicación o la actuación. El reconocimiento de los gestos que se están examinando indica una conciencia consciente de las apariencias externas, pero subraya que la verdadera expresión emerge desde el interior y no puede controlarse ni suprimirse por completo.