Sólo hay dos lugares a donde todos van después de la muerte, blancos y negros, ricos y pobres; esos lugares son el Cielo y el Infierno. El cielo es un lugar hecho para aquellos que nacen de nuevo y que aman a Dios, y es un lugar donde serán felices para siempre.
(There are but two places where all go after death, white and black, rich and poor; those places are Heaven and Hell. Heaven is a place made for those, who are born again, and who love God, and it is a place where they will be happy forever.)
Esta cita enfatiza el viaje universal después de la muerte, sin importar raza o estatus social. Subraya la dicotomía entre el Cielo y el Infierno como destinos para las almas en función de sus elecciones y creencias espirituales. La mención de "nacer de nuevo" resalta la importancia del renacimiento espiritual y el amor a Dios como requisitos previos para el Cielo. Fomenta la reflexión sobre la vida moral y espiritual, sugiriendo que la felicidad última está vinculada al amor y la fe divinos.