No estamos transmitiendo valores a nuestros hijos. No estamos sentados a la mesa hablando de las pequeñas cosas que contribuyen al cuidado de los seres humanos.
(We are not passing values on to our children. We are not sitting down at the dinner table talking about the tiny things that add up to caring human beings.)
Esta cita enfatiza la importancia de los momentos cotidianos y las pequeñas conversaciones para formar el carácter de un niño. Sugiere que la crianza significativa se produce no sólo a través de grandes lecciones o enseñanza formal, sino a través de interacciones simples y experiencias compartidas en la mesa. Estos intercambios pequeños y constantes ayudan a inculcar valores como la bondad, la empatía y la responsabilidad. En nuestras vidas aceleradas, es fácil pasar por alto estos momentos, pero forman la base del desarrollo moral de un niño. Fomentar un entorno donde el diálogo abierto sobre las experiencias cotidianas puede influir significativamente en su comprensión del cuidado y la decencia humana.