Lo que aprendimos el 11 de septiembre es que lo impensable ahora es pensable en el mundo.
(What we learned on September 11 is that the unthinkable is now thinkable in the world.)
Esta cita destaca cómo un evento catastrófico como el 11 de septiembre reformó nuestra comprensión colectiva de la seguridad, la vulnerabilidad y la imprevisibilidad de las amenazas globales. Subraya la incómoda constatación de que peligros que antes se consideraban inimaginables se han convertido en parte de la realidad, lo que lleva a las sociedades a reconsiderar su preparación y resiliencia. Momentos así sirven como un crudo recordatorio de la necesidad de vigilancia, adaptación y medidas proactivas para abordar el panorama cambiante de los riesgos globales.