Cuando trabajaba en MTV, la gente me enviaba correos electrónicos preguntándome dónde había comprado mis monturas, y siempre me sentía un poco incómodo diciéndole a un adolescente que saliera y comprara un par de anteojos de 400 dólares.
(When I was working at MTV, people would e-mail me asking where I bought my frames, and I always felt a little uneasy telling a teenager to go out and pick up a $400 pair of glasses.)
Esta cita resalta las complejidades y, a veces, la naturaleza incómoda de las celebridades o figuras públicas que comparten preferencias y gastos personales. Saca a la luz las expectativas sociales en torno a la asequibilidad y la accesibilidad, donde lo que podría parecer un pequeño lujo para una persona podría ser una carga financiera significativa para otra. También hay un comentario subyacente sobre la autenticidad y la posible desconexión entre las estrellas y sus fans, enfatizando la empatía y la comunicación consciente. La preocupación expresa por recomendar artículos costosos subraya la responsabilidad que conlleva la influencia, y nos recuerda la importancia de la humildad y la comprensión al abordar las aspiraciones y preguntas de los demás.