Cuando mi compañía discográfica rechazó 'Full Moon Fever', me sentí muy herido. Yo estaba bastante avanzado en mi carrera en ese momento. Nunca me habían rechazado nada; Realmente nunca había tenido siquiera un comentario. Entonces, cuando eso sucedió, en realidad fue solo un golpe en la frente. Pero finalmente me levanté.
(When my record company rejected 'Full Moon Fever', I was hurt so bad. I was pretty far along in my career at that point. I'd never had anything rejected; I'd never really even had a comment. So when that happened, it was really just a blow to the forehead. But then, finally, I picked myself up.)
Esta cita ejemplifica la resiliencia ante el rechazo. Es un recordatorio de que los reveses, aunque dolorosos, son parte del crecimiento y pueden servir como motivación para perseverar. El impacto emocional del rechazo es real, especialmente cuando proviene de un entorno familiar como una compañía discográfica, pero lo que más importa es cómo respondemos. El acto de levantarse después de una decepción demuestra fuerza y determinación, animando a otros a ver los obstáculos como oportunidades de aprendizaje y avivamiento en lugar de fracasos insuperables.