Cuando se quita la esperanza a las personas, se deja un vacío, y ese vacío debe llenarse. Y muy probablemente, ese vacío será llenado por una ideología... La esperanza y la fe están muy conectadas. Ahora bien, cuando la ideología se conecta con la fe, la ideología se convierte en un tema de fe, no en un punto de discusión.
(When you strip hope from people, it leaves a void, and that void needs to be filled. And very likely, that void is going to be filled by an ideology... Hope and faith are so connected. Now, when ideology connects with faith, the ideology becomes an item of faith, not a point of discussion.)
Esta cita de Alfonso Cuarón articula maravillosamente una profunda observación sobre la condición humana, específicamente la interacción entre esperanza, fe e ideología. En esencia, la declaración sugiere que la esperanza es un elemento vital en la vida de las personas; sin él, experimentan un vacío, un vacío que los obliga a buscar algo para llenarlo. Esta necesidad intrínseca conduce a la adopción, a menudo inevitable, de una ideología. La idea aquí es poderosa porque arroja luz sobre por qué las ideologías pueden volverse tan profundamente arraigadas y resistentes al cuestionamiento una vez que se cruzan con la fe.
La esperanza actúa como un salvavidas, ofreciendo posibilidades y un futuro mejor. Cuando se pierde la esperanza, se crea una forma de privación psicológica y emocional. Para llenar ese vacío, es posible que los individuos no elijan sus ideologías basándose únicamente en la lógica o la evidencia, sino que a menudo se sienten impulsados por una necesidad desesperada de creer en algo que les dé significado y propósito. Cuando la ideología se fusiona con la fe, ya no está abierta al discurso o al escrutinio crítico; en cambio, se transforma en un sistema de creencias tan fervientemente sostenido como la convicción religiosa.
Esta dinámica explica muchos fenómenos sociopolíticos en los que las conversaciones se rompen y las personas se alinean dogmáticamente con ideologías o movimientos particulares. Comprender esta conexión nos desafía a fomentar la esperanza y el diálogo significativo, dando cabida a la discusión y la flexibilidad de ideas en lugar de una adhesión rígida basada en la fe. Enfatiza la importancia de brindar a las personas esperanza, apoyo y un sentido de propósito para prevenir los peligrosos vacíos que pueden llenar las ideologías dogmáticas.