Puedes ser el mejor jugador en un juego y luego el peor jugador en el siguiente.
(You can be the best player in one game and then the worst player ever in the next.)
Esta cita destaca la naturaleza impredecible del desempeño y cómo incluso las personas más hábiles pueden experimentar fluctuaciones en sus habilidades. Sirve como recordatorio de que la coherencia es un desafío y que la confianza y la forma pueden variar día a día, influenciadas por factores como la mentalidad, la salud o las circunstancias. Aceptar esta variabilidad puede fomentar la resiliencia y la humildad, animándonos a mantener la compostura independientemente de nuestro desempeño actual y a aprender tanto de los éxitos como de los reveses.